La procesión „Za križen” (Vía Crucis) en la isla de Hvar

La procesión „Za križen” (Vía Crucis) en la isla de Hvar

¿Le gustaría combinar los elementos del treking, el misticismo cristiano y el patrimonio inmaterial de la UNESCO en un solo viaje y sin salir de una de las islas más bellas del mundo? No se preocupe, es posible combinarlo si va a la isla de Hvar durante la Semana Santa y participa en la procesión que lo llevará en un viaje no solo a través de seis hermosos lugares de su parte central, sino también a través del tiempo.

 

En la noche del Jueves al Viernes Santo, de Jelsa, Pitve, Vrisnik, Vrbanj, Svirče y Vrboska, la procesión de creyentes encabezada por los miembros de cofradía y una figura clave, el portador de la cruz, sale iluminada tan solo por los cirios y acompañada por canciones religiosas. Toda la noche el portador lleva la cruz de su parroquia a través de los pueblos circundantes, en una especie de vía crucis, de modo que al amanecer será devuelta solemnemente al lugar de la salida de la procesión.

 

Para muchos creyentes, especialmente para los portadores de la cruz que han estado esperando este honor durante años, la verdadera tentación en la víspera de la mayor fiesta cristiana, la Pascua de Resurrección, es seguir la procesión durante la noche en el camino de más de veinte kilómetros. A lo largo del camino, junto con las oraciones, hay cantos arcaicos particularmente impresionantes por su entonación característica, interpretada por los famosos "kantaduri", quienes al cortejo nocturno dan el ambiente lleno de mística. La canción religiosa central es en realidad la interpretación de un texto medieval de la pasión, el Llanto de Nuestra Señora, en forma de diálogo.

 

Pero tal vez la parte más impresionante de la procesión tiene lugar después del final de la noche, ante todo el pueblo, cuando los últimos cincuenta metros frente a la iglesia, el portador de la cruz comienza a correr en un fervor religioso en una especie de clímax, terminando así la procesión “Za križen”. Esta costumbre tradicional es patrimonio inmaterial único en el mundo y, por lo tanto, reconocido por la UNESCO, pero para los habitantes de Hvar se trata de una tradición arraigada que ellos viven con el corazón abierto y un profundo respeto. Para los viajeros, la participación en esta procesión es una oportunidad única de sentir, por lo menos durante un momento, esta sensación excepcional, un viaje espiritual a la historia que en Hvar se está piadosamente respetando desde hace cinco siglos.