Procesión anual de primavera de las reinas, llamadas “ljelje”, de Gorjani

Procesión anual de primavera de las reinas, llamadas “ljelje”, de Gorjani

El pueblo de Gorjani, cerca de Đakovo, es el centro de una tradición verdaderamente especial, que una vez se extendió por Eslavonia, Baranja y Srijem. Orgullosos y persistentes, lograron preservar la costumbre de la procesión de primavera de la reina, cuando las jóvenes, o sea “ljelje”, durante la celebración cristiana de la venida del Espíritu Santo, o Pentecostés, recorrían por pueblos y eso, ni más ni menos, con los sables. Es decir, el arma es una parte obligatoria del vestuario, ya que forma parte de la danza ritual que “ljelje” realizan, a menudo acompañadas por gaiteros, los músicos que tocan instrumentos de cuerda llamados “tambura” o cantan las canciones de “bećarac“. Al alegre ambiente de la canción y del baile también contribuyen los coloridos trajes, los vestidos de seda, las cintas y las bufandas, así llamadas “ljeljare”, decoradas con ducados, porque cada detalle se lleva a la perfección para que estén deslumbrantes.

 

Algunas chicas usan coronas blancas, además de sus trajes, y son llamadas reinas, mientras que otras se visten de hombres con sombreros decorados con flores, por lo que estas son llamadas reyes. Según la leyenda, las mujeres de Gorjani durante un asedio turco se vistieron de hombres y así asustaron a los soldados turcos que se creyeron eran fantasmas.

 

Sin embargo, la etnografía apunta que se trata de una antigua costumbre popular eslava, así que las divisiones entre hombres y mujeres apuntan al origen nupcial de los rituales y ceremonias de las muchachas en la edad de casamiento. De todos modos, nadie se niega a recibir la canción y la rueda de las “ljelje” en su patio y la danza del sable es la parte central de las procesiones en las que también participan las reinas, comentando los pasos de baile de los reyes en verso. La costumbre es que el anfitrión honre a las “ljelje” con regalos en forma de alimentos y bebidas, especialmente el aguardiente tradicional, que se cuida con entusiasmo. La alegre compañía formada por las reinas, pero también por los músicos inevitables, continúa su procesión primaveral por otros pueblos de la zona de Đakovo, andando en coches de caballos coloridos y adornados. Al igual que muchas costumbres populares, los portadores de este patrimonio inmaterial conservan con orgullo la tradición, pero estas reinas con sables parecen ser algo especial, porque la voz de las “ljelje” de Gorjani ha sido propagada por todo el mundo. Tal vez sea por los sables, nunca lo sabremos. :)