Međimurska gibanica (pastel en capas de Međimurje)

Međimurska gibanica (pastel en capas de Međimurje)

Nuestra región más septentrional, Međimurje, se encuentra en la frontera con Hungría y Eslovenia, por lo cual su tradición gastronómica secular está influenciada por las cocinas vecinas. Rodeada por un lado por el río Drava, y por el otro por el río Mura, Međimurje tiene muchos puntos en común con las zonas vecinas, y algunos de ellos se pueden encontrar en la rica mesa festiva.

 

Un dulce especialmente lujoso que entra en esta categoría es seguramente međimurska gibanica, un pastel muy rico ¡que tiene hasta cuatro rellenos! Nueces, amapola, manzanas y ricota se combinan en este pastel en capas que deleita con su jugosidad, y con su sabor le hará acordar de los huertos frutales, y representa un dulce obligatorio en cada festividad. El elemento básico de este pastel interesante es la masa filo, especialmente preparada para la gibanica, mientras que entre las capas de la masa se ponen por separado los rellenos de diferentes texturas y sabores que se complementan mutuamente de manera perfecta. La primera capa es tradicionalmente la amapola mezclada con leche caliente azucarada, la segunda capa es de ricota, luego sigue la nuez molida, y al final se colocan las manzanas ralladas que largan su jugo durante el horneo por todo el pastel. Muchos le añaden al final la crema de leche dulce o agria que ayuda a crear un sabor característico.

Međimurska gibanica
Bojan Haron Markičević

Antes este pastel se horneaba en fuentes de barro, que en la época moderna fueron remplazados por fuentes de metal, y los ingredientes que se usan para su elaboración antes se guardaban durante el año en las alacenas de las laboriosas amas de casa que esperaban la época de las fiestas o de festejos populares y familiares para prepararlo. En cuanto al orden de las capas, se sigue discutiendo, y a menudo se lo compara con el pastel de prekmurska gibanica de la vecina Eslovenia, que se distingue de la versión croata por la masa que usa, pero también por la cantidad y el orden de las capas de rellenos que hacen este pastel un postre saciante y calórico.