Trufas

Trufas

A menudo se cuentan las historias misteriosas sobre las trufas, antes de introducirlas a la gastronomía local. Eso fue exactamente lo que sucedió en Istria. Apenas los principios del siglo pasado, los istrianos comprendieron el valor de la joya que tenían. Algunas de las especies exquisitas de las trufas en Istria crecen durante el año entero y la más apreciada, la trufa blanca (tuber magnatum pico), cuyo precio supera tres mil euros por kilo, aparece en el mercado en otoño y la temporada dura aproximadamente hasta finales de año.

 

La hábitat esencial de nuestro alimento más caro es el famoso bosque de Motovun, ubicado al lado de la cuenca del río Mirna, debajo de las murallas de la pequeña ciudad que lleva el mismo nombre. Hasta el día de hoy los expertos a nivel mundial no han comprendido como la famosísima trufa de Alba tiene su gemela del mismo valor en Motovun y en algunos menores hábitats istrianos. Pero, los consejos internacionales de los expertos y presentaciones temáticas gastronómicas Zlatni tartuf (La trufa de oro) en Kremenj, cerca de Momjan han llevado a una conclusión clara: la trufa blanca de Istria no se queda atrás de la más apreciada de Alba. Es más, un periodista estadounidese ha descubierto que muchas „trufas de Alba” realmente proceden de Istria.

 

El célebre gastrónomo francés Bruno Clement, también conocido como el "rey de las trufas" en la presentación especial de la alta cocina en el restaurante Valsabbion, ubicado cerca de Pula, confirmó esa conclusión públicamente en el otoño de 2003. En el bosque de Motovun fue encontrada la trufa más grande oficialmente registrada con el peso de casi un kilo y medio.

 

Hace poco tiempo la trufa istriana fue un gran desconocido en la escena gastronómica de lujo. Hasta los restaurantes de lujo alrededor del mundo llegaba a través del tráfico ilegal y se servía sin mencionar el procedimiento o etiquetándola bajo el falso procedimiento italiano. Hoy en día, los istrianos ya no quieren exportar sus trufas. Tampoco las quieren comer solos sino las quisieran ofrecer a los amantes de esas setas milagrosas en Istria, lugar natal de las trufas.

Boris Štajduhar

Las comidas que se preparan tradicionalmente de trufas en Istria son muy simples, especialmente cuando se trata de la mejor trufa blanca y para que nada se interponga a su presencia majestuosa. A la pasta recien cocida- fuži de Istria o ñoquis se ralla la trufa y eso, directo en la mesa, delante del cliente y ¡ya está! La tortilla francesa bajo el nombre local fritaja, con las trufas se prepara de manera similar.