La tarta de Rab

La tarta de Rab

Si es amante de los postres, endúlcese con las delicias croatas y pruebe la tarta de Rab.

 

Se cree que este símbolo de la repostería fue servido por primera vez en 1177, cuando se convidó al papa Alejandro III que vino para consagrar la catedral de la Asunción de Nuestra Señora en la isla de Rab. Con toda certeza se puede afirmar que hace más de trescientos años atrás, en el período del gobierno de Venecia, esta tarta se elaboraba como una especialidad en las casas de los ricos patricios de la isla.

Hace unos cien años, las hermanas del convento de San Antonio de Padua elaboraban este postre único de la isla de Rab. Poco tiempo después, lo preparaban también las hermanas del convento de San Andrés. La receta original y secreta con todos los detalles necesarios para poder preparar esta tarta la conocían apenas unas cuantas habitantes de la isla y de una manera muy discreta iba pasando de generación en generación, de tal forma que son pocas las personas que la conocen. Son las habitantes de la isla la que la preparan en ocasiones excepcionalmente especiales.

En el pasado esta delicia estaba reservada para los ricos y para las personalidades de la isla. Hoy se ha convertido en un original souvenir de la isla, que con el sabor en la boca transmite la tradición y la historia de la isla a todas las latitudes del mundo.