Villa Dubrovnik

Villa Dubrovnik

Celebrando la fuente de vida

Mucho se ha dicho, escrito y grabado sobre Dubrovnik. La impresionante vista de las murallas de esta ciudad medieval, en contraste con el Adriático azul, es una imagen conocida en todo el mundo y son muchos los que se apresuran aquí a ver las bellezas y vivir las experiencias que la ciudad y sus alrededores ofrecen. Pero en medio de tanto brillo y fama a veces resulta difícil conocer el verdadero corazón de Dubrovnik, aquel hilo especial que corre por el tiempo y une la Dubrovnik contemporánea con la historia. Ese hilo, ese corazón y la fuente de toda la vida de Dubrovnik es el agua.

 

En ningún otro lugar es esto tan patente como en la Villa Dubrovnik. Este lujoso oasis para aquellos visitantes que en sus viajes buscan la perfección ocupa una roca elevada sobre el mar y ofrece la vista a las murallas de la ciudad, la isla de Lokrum y el insondable mar azul, la primera de las aguas que son vida. Aunque situada a sólo diez minutos de paseo del corazón ajetreado del casco antiguo, Villa Dubrovnik se encuentra rodeada de una tranquilidad maravillosa y del canto atemporal de las olas. Las ventanas de las habitaciones también se abren a este azul eterno, el telón de fondo más bello para cualquier celebración y evento.

La segunda huella acuática que recorre la historia de Dubrovnik se percibe ya a la entrada de la Villa, donde a los huéspedes les recibe una pared de agua en la que fruncen el ceño los maskeroni, las características máscaras grotescas. El agua corriente aquí siempre ha sido sagrada. El primer sistema de abastecimiento se construyó ya en 1438 y fue protegido por leyes estrictas. Incluso hoy en día Dubrovnik cuenta con pozos antiguos, que no te puedes perder si vas al descubrimiento de los rincones ocultos de esta encantadora ciudad. Cada uno de estos pozos tiene miles de historias para contar, incluso aquellos que no gozan de tanta popularidad como la fuente de Onofrio. Y sí, también aquí encontramos los maskeroni, otra vez malhumorados, aunque no hay que temerles ya que, dicen los locales, su papel es dar la bienvenida a la gente buena y proteger al mundo del mal.

 

El tercer agua aquí celebrada es el de la purificación. Y no hay que hacer largos viajes para llegar a ella porque se encuentra en los numerosos tratamientos del centro spa de Villa Dubrovnik, que celebra las propiedades terapéuticas del agua. Y para los que digan que no puede haber en el mundo mejor centro de spa que el mar Adriático, Villa Dubrovnik les tiene reservada una playa privada con vistas que dejan sin palabras, al igual que un lujoso barco a motor que te permitirá explorar las encantadoras calas y playas de los alrededores.

Hotel Villa Dubrovnik
Al final del día cuando, con el corazón colmado de experiencias, colores y aromas, te sientas en la terraza de Villa Dubrovnik, con un vino selecto y una cena exquisita preparada por un chef excelente, vuelves a tener el agua delante; el mar cuyo color azul se extiende todo lo lejos que la vista abarca y que te baña con el agradable rumor de las olas. Éste es un sitio ideal para meditar y disfrutar, rodeado de lujo y a la vez rico en simplicidad, el lugar donde se celebra la fuente de vida: el agua.

Contacto

Vlaha Bukovca 6
20000
Dalmacia - Dubrovnik
Dubrovnik